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Paso un tiempo largo de la ultima vez que realmente use un blog para escribir y tener una salida a la expresión, a lo que pienso o a lo que me pasa en ese momento. Fueron años largos, y bastante duros, pero yo sola me quedo con eso, las emociones y recuerdos, de lo largo y a veces eterno que se hace el camino cuando uno crece y realmente empieza a entender cómo seria esto que llamamos 'vida'.
Durante muchos años y hasta el día de hoy esta presente el hecho de la depresión y la ansiedad en mi vida y sobre todo, mi forma de ser. Digamos que es una nube oscura y muy intensa que siempre nos acompaña, en los buenos momentos por ejemplo se achica un poco, pero sigue presente. En los malos, se manifiesta como una tormenta donde todas las gotas caen juntas y en grandes cantidades, y pareciera que va a durar toda la vida. Intensa y angustiante, de día o de noche, despierta o dormida, siempre presente.
Un ejemplo claro de cómo se manifiesta esta nube, es en forma de ansiedad. Y esa ansiedad tiene muchas caras y momentos donde puede aparecer, y diferentes intensidades. A veces es solo mover el pie o morder una uña, otras con ganas de saltar de un puente. (Es solo un ejemplo exagerado).
Llego un punto en que llegue a tener momentos donde pude domarlo, quizás varias horas o solo un ratito, pero uno se termina conociendo tanto que, se sabe sus debilidades como sus habilidades, y una de las mías y hacer de cuenta que todo esta bien cuando en realidad internamente estoy sintiendo que exploto, me desmayo, vomito, entre otras. (Esto no es un ejemplo exagerado).
Otra que con los años se fue puliendo, fueron las migrañas. Esos dolores de cabeza tan intenso que llegaban a segarme, o también descompensarme, insoportables y repentinas, llegaban en momentos donde yo siempre estaba sobre pensando tanto que comienza a doler. A veces también la panza o los intestinos pero no tanto o tan seguidos. Aprendi así que el cuerpo habla mucho mas que solo con la boca y las palabras, cada rincón se manifiesta diferente tanto bien como para mal, en mi caso eran las que mencione anteriormente, y la mas complicada de todas, mi espalda y cada músculo y hueso que la forma.
Algo que logré hacer, fue dejar de comerme las uñas, no quiere decir que están impecables y en su mejor momento por que es mentira, están bien y van mejorando, las llegue a tener largas que pasaban el inicio del dedo, cosa que de chica nunca me hubiese imaginado que podría lograr a cumplir algún día. Me acuerdo que hasta lo tenia de objetivo, pero me las comía tanto que siempre se me hizo cada vez más difícil y hasta llegue a pensar que imposible. Pero bueno, paso a paso, la verdad es que esto paso gracias a una reacción alérgica en mis dedos que hicieron que no me los vuelva a morder.
El tema de los circuitos o de salir a correr sigue pasando, siempre quise tratar de explicar bien que me pasa en ese momento, pero aun que la vea difícil, lo voy a intentar: Estoy en mi mundo, el mundo que yo quiero que sea mío, de la manera que yo quiero y los momentos vividos son a mi manera, escuchando música que me transporta a diferentes emociones y mi imaginación se va por las nubes. Pero es solo eso, un momento que me puede tomar una o dos horas de solo imaginación y ganas de que sucedan cosas que las veo casi tan lejos que hasta se llega a perder alguna que otra esperanza. De chica eran mas intensos, me acuerdo que era tan baja mi autoestima y mi forma de creerme alguien que sentía que nunca iba a formar parte de un grupo de amigos, o que me inviten a una fiesta, salir de noche, acampar, y esas cosas entre mucha gente. En el 2020 comencé oficialmente a juntarme con esa gente que creía lejana, por que lo que más se me cruzaba por mi cabeza siempre fue el hecho de no encajar, de no ser aceptada o ser juzgada continuamente. Me crie a base de eso, de la victimización mía a causa de mi baja autoestima y mi confianza para expresarme, compartir y ser simpática. De acá salen los circuitos que comentaba, ese momento de colocarme la música de fondo que quiero que suene como una película, y en mi mente toda la imaginación que tuviese salía a flote con esas situaciones que deseaban que sean reales pero para, era casi imposible que eso se cumpla.
Cada vez que hago memoria y presto atención a cosas que hacia o me pasaban de chica, a veces se me eriza la piel al recordar también las emociones negativas que cargaba conmigo día a día durante tantos años y que realmente lo tenia normalizado, que era lo que me tocaba vivir y merecía, que eran producto de lo que me hacían o decían los de afuera, y cada palabra que para mi no era justa, me aniquilaba. Podían pasar días, y quizás hasta meses que me quedaba con eso en mi cabeza y me iba hundiendo cada vez mas en lo oscuro de mis emociones y sentimientos. Dolía tanto, a veces era llorar día y noche, callada de pocas palabras por vergüenza y miedo, miedo al rechazo, a la violencia, a que me den el no y que esa respuesta venga acompañada de bullying o insultos. Y a parte pensar lo chica que era para ya estar viviendo un terror del cual no tenia noción de cuándo iba a terminar, o si iba a terminar. Hoy en día puedo darme cuenta la cantidad de veces que tuve un ataque de pánico o ansiedad que yo no lo sabía, no tenia conocimiento de que era y que síntomas lo formaban, para mi era algo normal aunque muy en el fondo sabía que no, incluso me culpaba por eso, por ser como era sin ni siquiera saber que me pasaba.
No había mucho interés por la psicología en mi casa, las cosas eran o blancas o negras, y solo valían las palabras si la aprobación de mamá estaba presente en el momento, si las cosas no eran de la manera de pensar de mis padres, sobre todo de ella, uno estaba equivocado en su totalidad, o hasta directamente enfermo o un ignorante, jamás hubo un momento de reunión, sentarnos en una mesa a hablar, escucharnos, y tratar de entendernos, dándonos un espacio de confianza y de poder tener un rato de expresividad y vulnerabilidad, de ser reales y transparentes, de conocernos más sin creer solamente que por ser familia ya sabíamos todo del otro. Tampoco era fácil, había realmente mucha violencia, tanto física como psicológica y era estar bajo el mando de dos personas con mentalidades muy retrogradas, vacías de información e interés. Encerrados solo en su perspectiva, su realidad, su crianza y niñez de la cual los nuevos presentes no tenemos nada que ver, me preguntaba muchas veces cuando algo así pasaba el por que, por que yo también tenía que pasar por la misma situación que ellos remarcan como dolorosa, algo que los marco de por vida y que claramente de alguna forma y grado también los traumó.
Asi tambien fue mi adolescencia y cuando me fui de casa. Me acuerdo que cuando salí del pueblo fue mas un metodo y escusa para armar una escapatoria de mi casa e irme a otra provincia, ni siquiera me gustaba lo que habia empezado a estudiar, y podia entender que siendo su primer hija, la mayor y encima mujer, se presenten muchos miedos por estar lejos en una ciudad que todos los dias, pasa algo. Mi mamá me llamaba todos los dias para preguntarme donde estaba y que hacia, y si le daba una respuesta que ella no esperaba, comenzaba a discutir. Lo mismo mi papá, que peor aún, tenia mucho mas miedo, me extrañaba y no se sentia comodo con la idea de que me haya ido a un lugar que no le gustaba para nada, a su vez sabia que yo con mi familia (de parte de el) no podia casi contar, aunque igual me pedia bastante seguido que los fines de semana vaya a visitar a su mamá por que el no podía o quería que alguien este atento por si le pasaba algo o necesitaba de alguien. Yo a su vez, sin poder fomar casi amistades, llena de meidos, hoy en dia me veo de lejos y siento que esa Tere era a penas una nena que recien estaba por comenzar a descubrir, no solo el mundo, si no a ella misma.
Mis ultimos 10 años fueron de puro crecimiento interno, y obvio, externo. Me fui de Buenos Aires en el 2020 cuando comenzo una pandemia que me hizo volver nuevamente a mi casa en el sur, junto con mis padres y mi hermano, nuevamente los 4 juntos bajo el mismo techo. Como seguro imaginan, fue muy dificil. Yo comence a caer en una depresión nueva donde sentía que durante años todo mi esfuerzo, mi trabajo, mi tiempo y mi vida fue un desperdicio. Que habia vuelto a 0, nuevamente bajo las reglas de la convivencia en familia y los comentarios negativos. Hubo mucha pelea, sobre todo gritos y de nuevo vivir esa violencia que yo en un momento habia pensado que se habia terminado despues de 5 años de haberme ido.
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